Fiscalía reveló que el acusado y la víctima se conocían, porque ambos cumplieron condena juntos en la cárcel de Talca. Administrador del rodoviario, sostuvo que corresponde a Carabineros enfrentar estos delitos violentos

“Estoy arrepentido y le pido perdón a la familia. Estábamos curados. Nos peleamos, pero igual éramos amigos”. Con estas palabras, Mauricio Alejandro Urbina Ramos, de 48 años, trató ayer de explicar los hechos que rodearon el violento asesinato que protagonizó en horas de la tarde del sábado pasado, en el terminal de buses de Talca.

Fue a las 19.00 horas cuando este sujeto -que registra condenas por diversos hechos ilícitos, entre ellos, un homicidio fechado el año 1989- atacó con un cuchillo a Orlando del Carmen Flores Acevedo, de 47 años, alias “El Poroto”, cuidador de autos en un supermercado cercano al rodoviario y también con prontuario delictual.

Según acreditó el informe de autopsia realizado en el Servicio Médico Legal (SML), Orlando Flores sufrió numerosas lesiones cortantes, entre ellas, una de tipo transfixiante en la zona cervical, falleciendo por anemia aguda en el hospital. La agresión se registró en el andén 17 del sector de llegada y salida de buses rurales.

A LA JUSTICIA

El detenido fue detenido en la madrugada de ayer por la Brigada de Homicidios (BH) de la PDI de Talca. El comisario Marcelo Pérez, explicó que Mauricio Urbina confesó su participación en el crimen, aunque botó el cuchillo y la polera que tenían sangre de la víctima.

El fiscal de Talca, Ángel Ávila, presentó cargos contra el detenido por homicidio calificado, con la circunstancia de alevosía. En la audiencia, dijo que existen testigos y grabaciones de cámaras de seguridad que acreditan que el imputado siguió apuñalando a la víctima luego que cayera al suelo.

La jueza Marta Asiaín, decretó la prisión preventiva, medida cautelar que solicitó el fiscal. Luego fijó en cuatro meses el plazo de la investigación y, a petición de la defensa, ordenó medidas de seguridad a Gendarmería para el detenido.

INVESTIGACIÓN

Al término de la audiencia, el fiscal Ávila explicó: “El imputado actuó sobre seguro respecto de la víctima y ante una cantidad importante de concurrencia en el terminal de buses”.

“El imputado ataca con un cuchillo. Esta persona cae al suelo, circunstancia que es aprovechada por el detenido para dirigir el ataque a zonas vitales de su cuerpo, esto es, la cabeza y la zona cervical”, indicó.
Añadió que, además de registrar prontuario, el imputado “se encontraba a la fecha con el beneficio de la libertad condicional y tenía una tobillera electrónica instalada por Gendarmería”.

ADMINISTRADOR

Nelson Apablaza, administrador del rodoviario, indicó respecto al hecho: “Fue un conflicto que comenzó en la calle y que terminó adentro del terminal. El hecho es grave donde sea que ocurra”.
Sobre la seguridad, dijo que “el resguardo de los pasajeros está garantizado. De hecho, los protocolos funcionaron, pusimos todos los antecedentes a disposición de las policías y del fiscal, donde se da cuenta del hecho a través del sistema de vigilancia que mentenemos operando”.

Para Apablaza, se trató de un hecho puntual y que es competencia de Carabineros tratar. “Éstos son sujetos con antecedentes penales, que pululan por el sector y por todo Talca. Los guardias que tenemos son para cubrir la seguridad de los pasajeros en el traslado, no para este tipo de hechos delictuales. Eso es responsabilidad de Carabineros”.

Fuente: Diario El Centro

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