Todo habría sido planificado minuciosamente. Para ello los delincuentes robaron un vehículo y le cambiaron las placas. Ubicaron prendas de vestir semejantes a las de los trabajadores y ubicaron un segundo vehículo de transbordo. Valiéndose de que a menos de 50 metros del banco BBVA estaba un grupo de obreros realizando labores de construcción, dos sujetos disfrazados de trabajadores ingresaron la mañana de este martes a la entidad bancaria con intenciones de robar el dinero de la bóveda. Tras enfrentarse con el guardia de seguridad, uno de los sujetos resultó abatido al recibir un impacto de bala en el pecho, mientras que el otro presuntamente resultó herido en la pierna y logró huir.

Overoles naranja, gorros y mascarillas similares a las usadas en el Servicio de Salud, eran parte de la vestimenta que portaban los delincuentes. Eran las 9.10 de la mañana de este miércoles, Carolina Vargas acababa de ingresar al banco ubicado en el Mall Plaza Maule, al oriente de Talca. Al sentarse para ser atendida por una de las ejecutivas, vio como la puerta de la entidad bancaria se abría e ingresaban ambos sujetos, uno detrás del otro. Según narró, el primero cargaba en su mano un arma de fuego y no emitió palabra alguna. El segundo, les advirtió que se quedaran tranquilos, que nada pasaría. “Yo creí que era una broma, a este no le vi arma”, resaltó.

Los ejecutivos bancarios y tres clientas se encontraban para esa hora dentro del recinto. Al escuchar al segundo sujeto procedieron a agacharse y mirar al suelo. “Era un hombre de edad y me decía mamita tranquila, no se mueva y nada va a pasar. Yo era la única que estaba expuesta. Uno de los ejecutivos me dijo que me fuera para un rincón con ellos y nos metimos debajo de una mesa”, contó consternada la mujer.

El otro sujeto, según narra, obligó a una de las ejecutivas a subir al segundo piso con intenciones de sustraer el dinero de la bóveda. Carolina Vargas cuenta que aunque fue corto el tiempo en el que se dieron los hechos, a ella le pareció una eternidad. “Solo escuchamos los disparos, no precisé cuantos, pero fueron muchos”, recalca. En la parte superior del banco se enfrentó el delincuente contra el guardia de seguridad que realizaba labores de vigilancia.

Con un disparo certero de su revólver, el guardia de seguridad logró herir al sujeto quien terminó por desplomarse al suelo. Aunque no se tiene precisado el momento en que resultaría herido el segundo sujeto, este saldría corriendo del banco. A las afueras del centro comercial lo aguardaba, al menos, un cómplice más, que manejaba una camioneta Nissan Terrano, color blanco, patente FVWZ34.

ROBADA
Justo doce horas antes del intento de robo, la camioneta blanca había sido robada. Según detalló Juan Francisco Rojas, dueño del vehículo, a las 21.30 horas, mientras se encontraba estacionado frente a la casa de su suegra en San Javier, fue interceptado por cuatro sujetos quienes con armas de fuego en mano y bajo amenaza de muerte, lo obligaron a descender del vehículo. “Creí que era una broma de unos amigos, pero lo tomé en serio cuando los vi partir en el auto. Me enteré esta mañana (ayer) por los medios que había sido usada en un asalto y la habían dejado acá, un sobrino me avisó”, detalló.

Entre las características que recuerda de los delincuentes que lo despojaron del vehículo es que uno de los sujetos iba con chaleco reflectante, otro con gorro de cazador y un tercero sería una persona de contextura gruesa, de peso y bajo. Vecinos del sector le habrían comentado a la víctima, que los sujetos se trasladaban en un vehículo negro chico del cual descendieron media cuadra antes de donde él se encontraba con su camioneta.
Se presume que dos de esos cuatro hombres fueron los que este miércoles, tras registrarse el enfrentamiento en el banco e intentando huir del lugar, tomaron la avenida San Miguel, hasta el cruce Varoli de la Ruta 5 Sur y a menos de 130 metros hacia el norte, estacionaron la camioneta y descendieron de ella, sin dejar rastros. El vehículo presentaba una patente falsa. Luego de ser alertados, funcionarios de Carabineros desplegaron el operativo candado en Talca y solicitaron tomar las medidas pertinentes en Curicó y Linares, para tratar de dar con el paradero de ambos sujetos. También fueron alertados centros de salud. Hasta el cierre de esta edición su ubicación era desconocida.

PROCEDIMIENTO
Tras la huida del resto de los delincuentes, desde el banco se dio parte a Carabineros quienes de manera inmediata se trasladaron al lugar. Personal del SAMU acudió a brindar primeros auxilios al delincuente herido quien falleció instantes después de recibir el disparo. Según detalló el fiscal del Ministerio Público, Héctor De la Fuente Bastidas, el abatido portaba un arma de fuego automática.

En el sitio del suceso se habría observado el accionar de tres disparos, uno de ellos sería atribuible al armamento del guardia de seguridad. Personal especializado viajó desde Santiago a Talca y funcionarios de Labocar y OS-9 de Carabineros se apersonaron en el sitio para recabar las evidencias y realizar el peritaje y determinar si los otros dos disparos fueron accionados por el delincuente, detalló el mayor Jaime Valenzuela, subprefecto de la Prefectura de Carabineros en Talca.

“No hay heridos, pero todos están conmocionados; para ello dispusimos de la Unidad Regional de Atención a la Víctima”, recalcó el fiscal quien además aseguró que el guardia de seguridad actuó de manera certera y cuenta con la documentación pertinente y a su nombre para el uso del revólver”, anunció Héctor De la Fuente.

Funcionarios del GOPE y Fuerzas Especiales de Carabineros acordonaron el lugar y brindaron apoyo durante la operación candado. “Se está recabando el registro fílmico para ser comparado con los perfiles de elementos delictivos habituales. Se identificó al abatido y se está entrecruzando la información para dar con sus eventuales compañeros habituales”, destacó el fiscal De la Fuente.

MIEDO
Isabel Novoa, llegó minutos en que ocurría el incidente dentro del banco. “No sabíamos qué pasaba, la gente salió corriendo al escuchar los disparos. Me dijeron que debía estar a las 9.00 en punto en el banco y llegué tarde, sino estaría allí adentro”, narró.

Con miedo y preocupación, Engels Castillo, hijo del guardia de seguridad, llegó al centro comercial. “No sé cómo está, me preocupa su estado emocional. Nos enteramos por las noticias, él tiene 15 años trabajando en esta sucursal. Estamos preocupados”, dijo en horas de la mañana.

”Estamos consternados, es muy raro que esto pase aquí en Talca. Esto es solo de película”, comentó una mujer que prefirió no identificarse y que observaba en las instalaciones del mall, desde donde fue cercado el sitio del suceso.

ABATIDO
Carolina Vargas detalló que ella vio entrar a solo dos delincuentes al banco, pero no desestimó que cuando estuviese apostada en el piso pudieran haber ingresado otros. Pero fue justo el primer hombre con que ella se topó el que resultó abatido. Según detalles entregados por el fiscal, se trata de un sujeto de casi 50 años, semicalvo, con contextura atlética, en la pretina de la cintura del overol logró avistársele gran cantidad de municiones para el arma que portaba.

A las 12.00 del mediodía, llegó personal del Servicio Médico Legal a realizar las pericias de rigor. El sujeto quedó identificado como Marcelo Patricio Zuluaga Salgado, de 49 años, quien en 2015 cumplió una condena por el delito de robo.

Dentro de sus antecedentes también está su participación durante los años 80 y 90 en el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), un grupo armado de ideología marxista-leninista de oposición al general Augusto Pinochet. En 2008 habría participado en una huelga de hambre líquida de carácter indefinida para pedir reivindicaciones para sus compañeros de frente encarcelados.

Fuente: Diario El Centro

 

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