Comparte
  • 6
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
    6
    Shares

Abogado defensor de turno presentó el informe de un médico psiquiatra, pero el tribunal consideró que la sintomatología no corresponde a una persona legalmente inimputable

Trastorno de personalidad por consumo problemático de drogas y déficit atencional, fueron los antecedentes médicos que expuso ayer la Defensoría Penal Pública para solicitar que el imputado, Juan Pablo Garrido Santelices, de 21 años, apodado como “El Rucio”, fuera declarado inimputable por enajenación mental.
Con ello se buscaba -tal como lo explicó el abogado defensor, Jaime Paiva- que el Juzgado de Garantía de Talca paralizara una investigación en su contra de la fiscalía por el grave delito de robo con intimidación, donde “El Rucio” afronta una acusación que está exigiendo la sanción de cinco años y un día de presidio mayor en grado mínimo.

En caso de haber aceptado la propuesta de la Defensoria, el tribunal habría sustituido el procedimiento investigativo por la derivación del imputado a un hospital psiquiátrico, donde se tendría que diagnosticar si es o no inimputable y si significa o no un peligro tanto para sí mismo o para terceros, lo cual podría ameritar la aplicación de una medida de seguridad especial. Pero todo ello fuera de la cárcel de Talca, donde se encuentra desde el 20 de noviembre de 2017 por orden judicial.

 

QUERÍA “BILLETES”
En aquella oportunidad, según establece la formalización de la fiscalía, Juan Pablo Garrido habría amenazado y forcejeado con una mujer a quien le exigía que le diera “billetes”, bajo la intimidación de que le rompería los vidrios de su automóvil, estacionado en la calle 6 Oriente, entre 1 Norte y 1 Sur.
Ocurre que “El Rucio” justamente frecuentaba dicho lugar, al igual que la calle 11 Oriente, donde la comunidad talquina y los comeciantes lo veían pidiendo dinero a transeúntes y automovilistas, especialmente a mujeres, siempre con actitud y ademanes violentos. En esta ocasión, la víctima no se dejó estar y llamó a los carabineros, quienes detuvieron al imputado en flagrancia.
Ahora luego que la fiscalía decretó recientemente el cierre de la investigación, el imputado enfrentará probablemente un juicio oral donde arriesga una condena de cárcel efectiva. De hecho, el Juzgado de Garantía de Talca programó la audiencia de preparación de juicio oral para el lunes 14 de mayo próximo.

 

REQUISITOS LEGALES
Todos estos antecedentes tuvo a la vista ayer la jueza, Marta Asiaín, del mismo tribunal, para finalmente desestimar la solicitud de la Defensoría Penal Pública. Ello sumado a la oposición de la fiscal, Paola González; y del abogado querellante, Jorge Meza, del Centro de Atención a Víctimas dependiente del Ministerio del Interior.

La decisión de la magistrada Asiaín se sustentó en que los síntomas que establece el informe que presentó la Defensoría -y que elaboró un médico psiquiatra- no cumplirían con los requisitos legales para determinar que el imputado esté imposibilitado de diferenciar entre el bien y el mal. La jueza consideró que el diagnóstico apunta a cuasas relacionadas con abandono familiar y social, los cualeds no ameritan la internación de una pesona en un hospital psiquiátrico.
Una vez terminada la audiencia, el abogado Meza explicó que como parte querellante se encuentran en el plazo legal para decidir si adhieren a la acusación que presentó la fiscalía o bien optan por una acusación particular. Agregó que ello lo decidirán en conversación con la denunciante, quen se encuentra actualmente bajo atención especializada y en proceso de reparación del daño sufrido por el delito.

Hernán Espinoza – Diario el Centro

Comentarios