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El ingeniero comercial explicó desde el anexo cárcel Capitán Yáber que “estafó” pero no se declara estafador pues, según él, no persistió en esa conducta

“Me iba a tomar y llamaba a mis amigos”, explicó Rafael Garay desde el anexo Capitán Yáber de Santiago, al momento de revelar cómo se gastaba el dinero que pasaba por sus manos, en la época en que convencía a sus cercanos en invertir con él, desde 2011 en adelante.

“Uno dice, ¿cómo gastaba tanto?. Bueno, muy sencillo: si tú eres el tipo que pone las lucas, sales con diez amigos y cuesta $50 lucas un trago y haces una ronda con diez amigos, son $500 lucas”

 

Pensó en el suicidio

Junto con declararse como “un adicto” sin importar que “lleve ahora 18, 19 meses sin tomar”, el ingeniero comercial precisó además que en 2011 le vino una depresión tan fuerte tras el fallecimiento de un amigo que incluso pensó en el suicidio.

“En abril de ese año me intenté quitar la vida con gas más clonazepam. Una vecina se dio cuenta. Sellé con tape los bordes de la puerta de la cocina. Después tuve otro episodio, el día que se me ocurrió la estupidez, la mentira asquerosa de decir que estaba enfermo (tumor cerebral). Puse en mi Facebook que estaba enfermo y me puse una sobredosis de insulina, que debería haber sido mortal. Me puse quince ampollas. Con eso supuestamente estaba listo, pero desperté en mi departamento en La Dehesa”, contó en la entrevista Garay.

Reconoce que estafó

Por otra parte, detalló al momento de recibir dinero, siempre lo hacía pensando en que lo iba a devolver, pese a que el escenario posterior fue otro.

También aseguró que salió del país con $40 millones (50 mil euros) pero que al volver, tras ser obligado a vender sus activos, terminó regresando $15 millones a quienes le pasaron dinero.

En esa misma línea, no tiene reparos en reconocer que cometió un delito. “Ojo, yo voy a ser condenado porque yo cometí un error. Eso se llama estafa por el código penal”.

Aclaró además que él no vive haciendo estafas, por lo tanto no puede considerarse como un estafador, pero tiene claro que “me mandé una cagada, que se llama estafa, por lo tanto estafé”.

Lamenta quiebre con Iván Núñez

Por último, lamentó que a causa de esta acción haya perdido la confianza de sus cercanos, incluyendo Iván Núñez. Ello pues el periodista le habría entregado $34 millones, que Garay tardó en devolver.

“La plata, trabajando, yo la podría conseguir, pero lo que no voy a reparar nunca es haber perdido probablemente a uno de los mejores amigos que tenía y a un gran tipo”, sentenció.

Fuente: Publimetro

 

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