Con un apretón de manos y un breve saludo, ambos gobernantes rompieron meses de tensión y con el reto de llegar a un acuerdo sobre la desnuclearización del régimen de Pyongyang.

La histórica cumbre entre Estados Unidos y Corea del Norte ya es un hecho, luego de que esta noche (21:00 horas de Chile) el Presidente Donald Trump y el líder del régimen asiático, Kim Jong-un, se dieran un apretón de manos y se saludaran con breves palabras antes de iniciar las conversaciones en el hotel Capella de la isla de Sentosa.
Los dos hombres se acercaron uno al otro y se dieron la mano mirándose a los ojos, antes de sentarse juntos ante los medios de todo el mundo.
“Hemos superado muchos obstáculos para llegar aquí”, ha dicho Kim Jong-un. “Vamos a tener una gran relación”, complementó Donald Trump.
Durante su aparición frente a los medios (se acreditaron 5 mil periodistas para seguir el encuentro) ambos líderes se mostraron relajados y sonrientes, apegándose al guión.
Tras las fotos, y luego de una indicación con la mano de Trump, se dirigieron a la habitación privada donde mantendrán un encuentro a solas, acompañados solo por sus traductores, por 45 minutos.
Ambos caminaron con paso relajado, mientras volvían a estrecharse la mano e intercambiaban sus primeros saludos e impresiones. De esta manera, ambos gobernantes, por ahora, rompieron meses de tensión y con el reto de llegar a un acuerdo sobre la desnuclearización de Pyongyang.
Sin embargo, los resultados de la reunión son toda una incertidumbre, sobre todo por la volatilidad de Trump que llega a este encuentro tras desacreditar la cumbre del G-7.

“No se sabe cuál será el Trump que se verá finalmente en los salones del lujoso Capella, antiguo comedor de oficiales británicos en los tiempos de la colonia. Si será el Trump obstinado y tormentoso que desairó a sus aliados e hizo trizas el comunicado final de la reunión del G-7 en Canadá. O si será el Trump dicharachero que en un impulso rompe con décadas de política oficial y acepta reunirse con su peor enemigo”, señala “El País”.
Por parte de Kim tampoco hay certezas, ya que es muy poco lo que se sabe de su vida y de su determinación para llegar a un posible acuerdo.
Además, la posibilidad de disminuir o destruir el arsenal atómica de su régimen, como espera Estados Unidos, no parece muy factible ya que, según analistas, es lo único que le da capacidad de negociación antes sus pocos aliados y sus muchos enemigos.

Fuente: Emol.com

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