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Fuente Belén Muñoz – Diario La Cuarta

– ¿Lo puedo llamar? No, lo siento, justo estoy en un funeral.

El alcalde de Licantén, Marcelo Fernández (49), está en la localidad de Duao, en la Región del Maule. No está ahí en su condición de edil ni tampoco para despedir a algún familiar cercano. Hace 15 años canta en los velorios y funerales con la finalidad de reconfortar, en cierta manera, a los que han perdido a algún ser querido.

“Es un tema de fe, de retribuir a Dios porque me dio el don de cantar y para acompañar a la gente, porque yo perdí a mis padres y sé lo que se siente”, revela Marcelo, horas después de terminar la ceremonia.

El alcalde, que es independiente, tiene dos hijos, señala que todo empezó el 2003. “En el funeral de mi mamá, no me preguntes cómo, le pude cantar una canción, que fue el Ave María, y antes lo había hecho en el de mi papá, pero fue a mi manera, lo hice con todo el corazón. Y luego de la muerte de mi mamá partió esto. Fue antes de ser alcalde y concejal, pero nunca lo dejé. Lo hago sin cobrar un peso, si los familiares me lo piden gustoso lo hago”, confiesa.

Relata que con el tiempo se aprendió los cantos y las estructura de las misas. Sobre los temas que le piden, explica que “la mayoría son canciones de iglesia, como el mismo Ave María, y otras que me pide algún familiar y uno trata de interpretarlo lo mejor posible”.

Entre los pedidos más comunes, están “Viejo, mi querido viejo”, “Con una pala y un sombrero” y “Cuando un amigo se va”.

Marcelo cuenta que siempre le gustó el canto. “Incursioné cuando joven, estuve en Santiago, hasta grabé, pero luego di un paso al costado y me dediqué a la política”, señala.
El alcalde confiesa que se ha quebrado en un par de ocasiones en los velorios o funerales. “A veces termino mal, porque uno recuerda (a sus papás) y canta muchas veces llorando, pero uno lo entrega con cariño. A veces en el arte transmitir lo que uno hace es maravilloso y si eso se logra, pucha que es bueno”.

Concentración. Agrega que “uno tiene que concentrarse mucho, son cosas bien especiales. Por lo mismo, nunca lo usaría para algo político, como campañas, no me interesa. Hubo detractores que decían que lo iba a dejar cuando fuera alcalde, pero no lo hice. La gente de la comuna sabe que lo hago hace mucho tiempo”.

El alcalde sabe que lo que hace llama la atención. “Me lo ha dicho mucha gente, que es bonito. Yo lo hago con mucho respeto. Trato de estar siempre que puedo y mi cargo me lo permite, porque es un tema de vocación de acompañar”.

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