En julio de este año, el Banco de Chile se querelló contra Elías Lillo Sandoval, que trabajaba en Operaciones y Tecnología, por estafas a la empresa con al menos 500 millones de pesos que usó para darse carísimos lujos.

La cifra podría llegar incluso a 2.500 millones de pesos de acuerdo a otras estimaciones. Lillo rompió su silencio y aseguró en “La Mañana” de Chilevisión” que devolverá el dinero. Es conocido como el “estafador silencioso”.

La forma de operar era a través de desvíos de dineros del banco, desde diferentes cuentas, y los transfería a la cuenta corriente de su padre. “Esto fue una cosa que no pude parar. En realidad no me acuerdo de cuánto fue al principio”, agregó.

“Salía con mujeres, iba al casino, me gastaba mi plata, contrataba prostitutas“, contó a Chilevisión, donde su ex mujer Miriam Quijón relató que lo había increpado por sus actos, diciéndole que se había “casado con el demonio”.

“Estuve haciéndolo por 10 años. Me lo gasté en juegos de casino, mujeres, en una buena vida, arrendar autos de lujo, comprarme ropa, en fiestas con amigos. Yo creo que tuve unas ocho mujeres paralelas. No hay cuerpo que aguante”, dijo.

Como dato, Lillo gastaba hasta tres millones de pesos al día en escorts vip de “redes sociales” y mantenía tres familias simultáneas. No había otra manera de que pudiera sostener ese estilo de vida.

Luego de contar su sufrida vida, el hombre, que era considerado un trabajador ejemplar en el banco de Luksic aseguró que devolverá el dinero defraudado, aunque no tiene más de 100 millones de pesos.

“Mi sueldo cuando yo me fui del banco era de 1,2 millones de pesos. Yo decía en el banco que trabajaba en la productora de Miriam (su ex mujer). No podía dormir, seguía de largo por el estrés y cuadrar las cosas”, dijo el hombre con una calma única.

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