Tras un llamado recibido el día domingo al miembro de Prodesal Rauco el Dr Carlos Krauss y gracias a la desinteresada acción de don Iván Estrada y su familia, que al transitar por la ruta J680 (camino al Parrón), encontraron un zorro chilla en malas condiciones, y en vez de dejarlo abandonado a su suerte, lo tomaron para llevarlo a buscar asistencia veterinaria; encontrando en la municipalidad de Rauco asistencia gracias al equipo de PRODESAL, quién siguiendo el conducto regular para estos casos hizo la notificación inmediata a los profesionales del SAG Curicó, para poder entregarle atención veterinaria por especialistas.

Los zorros chilenos son 3, el más grande es el Culpeo, después el más pequeño es el zorro de Chiloé y de tamaño intermedio se encuentra el Chilla o zorro gris. Contra la creencia popular, estas especies son sumamente beneficiosas para la agricultura ya que si bien en oportunidades pueden depredar animales domésticos cómo gallinas pollos y pequeños corderitos o cabritos, la verdad es que está comprobado que estas presas son las menos comunes, siendo su dieta principal, pequeños roedores como el ratón de cola larga y los conejos, animales que sin el control que generan sus depredadores sobre sus poblaciones, son sumamente peligrosos para la salud humana y dañinos para la agricultura. Un zorro chilla puede consumir fácilmente 20 ratones al día. Si se calcula los ratones que consume un zorro al año, un número superior a los 5.000, significa que la muerte de un sólo ejemplar significa una grave pérdida para nuestra salud pública. Esta acción de control que realizan estas especies nativas la realizan de manera totalmente gratuita. Lo que es sumamente interesante de tener en cuenta para su conservación.

El Dr. Krauss señaló que la principal causa de muerte de las especies nativas benéficas es la destrucción de su hábitat y los atropellos en carreteras interiores por exceso de velocidad; en el caso de encontrar una especie nativa chilena el profesional sugiere tocarlas lo menos posible y hacer un rápido aviso al SAG, para intentar salvarlas y recuperarlas para ser devueltas a su ambiente natural.