Increíble, pero cierto. Este domingo, por la Fecha 45 de la Championship (Segunda División inglesa), Leeds United y Aston Villa animaron un “caliente” partido, clave en la lucha por el ascenso.

El gran protagonista de la jornada, como tantas veces, fue Marcelo Bielsa, quien obligó a sus jugadores a que se dejaran marcar un gol, el del empate, tras la polémica apertura de la cuenta.

A los 71′, Mateusz Klich anotó el 1-0 para el equipo del “Loco” cuando un rival estaba en el suelo. No hubo fair play y los jugadores del Aston Villa casi generan una batalla campal en el Estadio Elland Road.

Bielsa, fiel a su estilo, entendió lo mismo que los rivales y obligó a que Aston Villa marcara. Así, Albert Adomah marcó la igualdad a los 77′ mientras todos los futbolistas del Leeds se quedaron quietos en sus posiciones. Una postal para el recuerdo.