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17 de Junio: Día Mundial de la Lucha contra la Desertificación y la Sequía.

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La Organización de las Naciones Unidas asegura que el 33% de los suelos del planeta están erosionados. La desertificación es la degradación de la tierra causada fundamentalmente por la actividad humana y los cambios climáticos. Lamentablemente en Chile, la mitad de los suelos ya se encuentran en algún nivel de degradación.

Chile: Una tierra que muere lentamente

33% de los recursos del planeta están siendo degradados por la erosión, la contaminación, la acidificación y el agotamiento de nutrientes. Estamos perdiendo el suelo a una velocidad de 30 campos de fútbol por minuto. En Chile, las pocas precipitaciones y una deficiente normativa respecto al cuidado de los suelos, tienen a nuestro país en una situación crítica: la mitad del país está erosionado y el desierto avanza hacia el sur a un ritmo aproximado de 3 kilómetros por año.

 

La desertificación es un proceso de degradación del suelo causado fundamentalmente por la actividad humana y las variaciones climáticas. Esto sucede por la deforestación y la destrucción de la cubierta vegetal, provocadas por los incendios, la agricultura y la ganadería industrial y el urbanismo descontrolado, lo que conlleva la erosión de los suelos fértiles, la sobreexplotación de los acuíferos, la falta de agua y la salinización de las tierras.

A todo ello se suman los efectos del cambio climático. El aumento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones, son sólo dos de las múltiples consecuencias del incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Todos estos factores inciden en la erosión de los suelos, problema que en nuestro país se ve agravado producto del clima y la falta de políticas públicas dirigidas a la recuperación y cuidado de los territorios.

En el año 1993 las autoridades gubernamentales de Chile generaron un plan de lucha contra la desertificación, como acuerdo posterior a la Cumbre de la Tierra realizada en Brasil en el año 1992, en la que se concluyó que éste era uno de los problemas ambientales más graves a nivel mundial. Chile a través de la CONAF realizó una serie de acciones que apuntaron a contrarrestar el fenómeno, través de sus mecanismos esta institución junto con generar políticas y un accionar propio, llamó a la realización de proyectos y estudios, en los que participó y participa activamente la Universidad de Chile.

Causas, efectos y soluciones

Para el académico Dr. Antonio Vita, quien realiza docencia, investigación y extensión en el ámbito del manejo forestal en zonas áridas y desérticas y recibió la distinción del Ministerio de Agricultura como académico destacado en el tema,  sostuvo que “la desertificación es más activa en las zonas periféricas de los desiertos, porque éstos ya se encuentran desertificados. Se debe reconocer que CONAF ha realizado muchas acciones en contra la desertificación, como el control de dunas, plantaciones de miles de hectáreas de bosque, que nos permite retener el problema. Pero Indudablemente las acciones son insuficientes, contamos con muchos estudios, la U. de Chile es una de las instituciones con mayor cantidad de investigaciones que plantean diagnósticos y soluciones, pero la mayoría de ellos quedan como estudios porque el problema siguen siendo los recursos disponibles, esto no nos permiten avanzar como realmente se requiere.”.

Para la Dra. Paulina Aldunce, docente de Facultad de Ciencias Agronómicas y Vice-directora del Programa de Reducción de Riesgos y Desastres de la Universidad de Chile (CITRID), “la actual sequía -que empieza a generarse el año 2009- es llamada la mega sequía porque es la más  extensa registrada en Chile en términos de extensión geográfica y extensión temporal. Es la más severa registrada en Chile y estudios han comprobado que el 25% de esta severidad  se debe al cambio climático. Lo cual es una gran diferencia porque afecta muchísimo la disponibilidad hídrica para los humanos, afectando las fuentes de agua y el recurso para la flora y la fauna que dependen de ésta para su sobrevivencia”.

La Profesora Dra. Matilde López, bióloga especialista en Ecología de Ambientes Acuáticos Sustentables y representante del CRUCH en el Consejo Consultivo de la Comisión Nacional del Medio Ambiente, en calidad de miembro permanente alerta sobre la situación en el Salar de Atacama, “los principales factores que gobiernan los ecosistemas se designan como factores limitantes. En el caso de los humedales altoandinos, habitat de los flamencos sudamericanos, el principal factor limitante ahora, es la escasez del recurso hídrico causado por el cambio climático global y las extracciones de agua de las faenas mineras”. Situación que ha sido denunciada por la académica quien hace unas semanas viajó con la televisión alemana al Salar de Atacama para hacer registro del daño ecológico en la zona debido a la extracción del litio.

Por su parte, el académico de la Facultad de Ciencias Forestales, Dr. Pablo García-Chevesich, Hidrólogo y Asesor Científico de la Asociación Internacional de Control de Erosión (IECA), se ha enfocado en la resolución de algunos problemas, desde la sequía en la Laguna Aculeo hasta la implementación del método Sharma que permite un crecimiento mucho más rápido de los árboles. “Un país que destruye su suelo es un país que se destruye a sí mismo y lamentablemente los países no toman conciencia a tiempo. Con el objetivo de aportar a las soluciones, como Universidad realizaremos en septiembre el Congreso Iberoamericano de Ecología y Control de Erosión y Sedimentos, que reunirá expertos a nivel mundial y que busca hacer frente a estos temas”.

Por último para el Dr. Cristián Pérez, médico veterinario  del Centro de Gestión Ambiental de la Facultad de ciencias veterinarias y Pecuarias, subraya la necesidad de “recordar que en la Cumbre de Río 1992, Chile realizó acuerdos vinculantes y que resultan de vital interés para el país, dado los intensos efectos que la desertificación tiene en nuestra fauna, que tienen un correlato con muchas especies nativas y endémicas en el país”.

Los especialistas señalan que la fauna que depende de la vegetación y del agua, se ve tremendamente afectada, teniendo que desplazarse en busca de alimento y las especies migran o simplemente se mueren. Por ejemplo se ha producido un desplazamiento hacia la pre cordillera, la cordillera o hacia las zonas urbana. Es por ello que en ocasiones se pueden ver muchos roedores o algunos pumas y zorros en zonas pobladas, quedando expuestos al ser humano.

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